Sábado, Noviembre 30th, 2002
Debían ser las cinco de la mañana. Se me ocurrió algo genial, algo sobre las dos y las tres dimensiones, lo que me habían pedido hacía unas horas. Surgieron en mi mente un par de frases verdaderamente buenas, que sólo habría que engarzar con un poco de oficio. Tenía que llegar hasta el ordenador y […]