28.4.04
A Josie le preocupaba el uso de la zanahoria. A Garrett todo le parecía básicamente bien. Buck andaba totalmente perdido. David, sentado en un rincón con una copia del guión y un bolígrafo rojo, no paraba de tachar y anotar. Cal no paraba de hacer preguntas.
-Pero exactamente... ¿qué problema plantea una zanahoria? -Es... orgánico, es vegetal. Una zanahoria se saca de la tierra... es sucia... -¿De la tierra? ¿En serio? -Buck pareció despertar. -Juraría que sí. -Tiene que brillar, una zanahoria brillante -Garrett gesticulaba con una brillante zanahoria fálica invisible entre sus manos. -¿Cuánto dura fresca una zanahoria? ¿Cuánto puede medir de ancho? ¿Tienen temporada las zanahorias? Vamos, alguien tiene que saber todo esto -Cal buscaba en su móvil algún número experto en hortofruticultura. -Una vez vi en la tele una zanahoria como un brazo. -No creo que sirva, Buck. Tiene que caber una polla también... -Euh... Cal, mi hermana es ingeniera agrícola. -¿En serio? Llámala -Cal le tendió el móvil a Josie. -Bueno... dejadme un minuto...
Mientras Josie salía a la terraza a hablar, Cal pareció calmarse. Durante un segundo hubo silencio por primera vez en toda la noche. Sólo el rasgar del bolígrafo de David.
-¿Y tú qué opinas?
David levantó la vista. Cal, con la mejilla apoyada en el puño, esperaba su crítica.
-A ver... A mi juicio... estamos planteando una historia... algo demasiado trillada. La muchacha inocente y su corrupto tutor... -Corruptutor... me gusta. -No sé, yo creo que está bien enfocado por el tema del morbo y todo eso... pero si no conseguimos la chica perfecta, por ejemplo... parecerá algo forzado. -La chica es cosa mía. -Ya... bueno... el caso es que esta escena en concreto... debería suponer un trauma narrativo, al menos... debería modificar el resto de la historia, y no lo hace... -Tenía entendido que planteábamos el trauma narrativo con el primer polvo. -Bueno, no sé... un polvo... oye, aquí folla todo el mundo, Cal... a un espectador le resulta extraño el doble anal... extraño en el sentido de que lo ves, y sabes que no lo vas a poder hacer en tu vida -Buck miró hacia otro lado- y piensas, joder, una zanahoria... -David -Garrett también miraba fijamente hacia él- ¿no estás tomando una perspectiva muy... genital? -¿Uh? -El primer polvo... la violación del cuerpo es el trauma, yo creo... es la escena mejor resuelta e influye decisivamente... verla desnuda y traspasada. a partir de ahí es una cuestión de elasticidad, ¿no?
David se moría de ganas de preguntar a Garrett si era gay. Cal se moría por un guión definitivo. Josie se reía al otro lado de la ventana hablando con su hermana del abeto del jardín de la abuela.
La chica era cosa de Buck... si bien sabía que él no estaba a la altura del proyecto, no tenía ni idea de la altura de Joane. Y Joane dormía en la playa, a pocos kilómetros, sin un dólar en el bolso, esperando también el guión.
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06:01
20.4.04
-Hoy ha sido el mejor día de mi vida. -Qué curioso.
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03:38
17.4.04
Ésta es la historia de una minúscula decepción, una resacosa mañana de sábado.
Aprovechando la nueva etapa wireless -nota informativa- estuve leyendo cositas, aquí y allá, sobre Cypress Hill. Incluso me fumé un porro en su honor y me bajé los grandes éxitos en español. Digresión lateral momentánea: ahora que se produce un magnífico hiphop en cristiano, no olvidemos que estos tipos contribuyeron al tema por ejemplo produciendo a Control Machete su primer disco...
-Pues a mí me parece una mañana productiva. -No, si en realidad lo fue. O sea, buen rollo, con la tranquilidad ésta que te da la resaca y eso. -¿La decepción, pues? -Bueno... ya sabes... lo que pasa siempre... Cypress Hill son grandes, ergo, me intereso por algún otro rapero... por ejemplo, 2Pac... no por nada, sabía que existía y ya está. En fin, que me pongo a leer... oye, nadie habla de la música del muchacho. -Ya claro, todo sobre el asesinato y todo eso. -Efectivamente. Pero nada sobre música. Hasta que veo la portada de un disco... buf. -¿Cómo? -Vaya título, señora. -¿Cómo se llama pues? -2Pacalypse Now. -Uh... -Dejemos el tema de que el resto de los discos llevan portadas tipo Alex Ubago... -Tupacalips nau. -Muy fuerte.
Otro apunte sobre el hiphop: las portadas de Cypress Hill son tan malas como cualquier otra. Personalmente, yo pondría el límite en hacérselo con una cabra.
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10:41
14.4.04
DA
ELLIOT.- Disculpe, señorita... BERTHA.- ¿Sí? Dígame. ELLIOT.- Me preguntaba si sería tan amable... de introducir un objeto en su vagina. BERTHA.- Oh, vaya... lo cierto es que alguien me dijo que no aceptara este tipo de proposiciones por parte de desconocidos. ELLIOT.- Comprendo su temor... puedo asegurarle, sin embargo, que mis intenciones son honestas. BERTHA.- No lo dudo, no lo dudo... en verdad me resulta embarazosa mi propia reticencia. Le ruego me disculpe, he recibido una educación muy represiva y tengo un cierto temor inconsciente a manipular mis órganos sexuales que yo misma identifico con una alta estima de mi propio cuerpo. ELLIOT.- Por favor, le ruego que olvide mi petición. Lejos de mí toda intención de socavar sus valores morales. BERTHA.- Por otra parte... considero que en esta tierra extraña mis inhibiciones deberían ceder ante la cortesía que corresponde a personas civilizadas ¿Podría decirme... de qué objeto se trata? ELLIOT.- Oh, es una sencilla zanahoria. BERTHA.- Es en verdad sencilla. ELLIOT.- Y zanahoria. BERTHA.- Y zanahoria... verá, estoy esperando a mi mentor... pronto se pondrá el sol. ELLIOT.- Le aseguro que será tan sólo un instante. BERTHA.- En ese caso... en fin, haga usted el favor de introducir la zanahoria. ELLIOT.- Oh, se lo agradezco de veras... ¿le importaría lubricarla un poco con su propia saliva? BERTHA.- Déme...
ELLIOT.- Veamos... BERTHA.- Disculpe... ELLIOT.- Un momento, por favor, sólo un momento...
BERTHA.- Disculpe... me temo que me ha introducido la zanahoria por el ano. ELLIOT.- Oh, ¿lo dice en serio? BERTHA.- Estoy prácticamente convencida. ELLIOT.- Vaya... esto es una verdadera contrariedad. Me siento solemnemente avergonzado. Se lo ruego... no sé... CESARE.- Vaya, vaya. Mi pequeña Bertha, no ha anochecido y ya estamos con éstas. BERTHA.- Oh, esto es una pesadilla. Cesare... CESARE.- No, no, pequeña, non si preocupare, continua a lo tuyo. BERTHA.- Le ruego que me escuche... este desconocido me ha pedido amablemente que ofreciera mi vagina como alojamiento de una zanahoria... CESARE.- No me parece que el objetivo se haya cumplido pues, Bertha. Tal vez haya sobrevalorado el conocimiento que posees sobre tu propio cuerpo. BERTHA.- Oh... oh, no, por supuesto, no he sido yo quien... ha sido él. CESARE.- Bueno... en ese caso deberías corregir su error, ¿no? no vaya a avergonzarse nuestro querido desconocido. BERTHA.- Por supuesto, Cesare.
BERTHA.- No lo comprendo... no sale. CESARE.- Oh, Bertha... déjame a mí.
BERTHA.- Oh, no, Cesare. No sale. CESARE.- Es extraño... sólo se me ocurre una solución... disculpe. ELLIOT.- ¿Sí? CESARE.- Esta zanahoria es suya, ¿verdad? ELLIOT.- Verdad. CESARE.- Me temo que está ligeramente atascada. ELLIOT.- Oh, vaya. Eso es terrible. Es una zanahoria para la sopa. CESARE.- Se me ocurre... que la única solución es que vaya usted a buscarla. ELLIOT.- Oh, ¿es necesario? CESARE.- Creo que sí. ELLIOT.- Déjeme intentar de todas formas...
BERTHA.- Por favor, está visto que no sale. Vaya a buscarla. ELLIOT.- De no haber más remedio...
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03:08
10.4.04
Tras dejar la mesa en la furgoneta, me miré las manos. Estaban llenas de sangre. Tanto polvo y tanta mierda me habían destrozado la piel y todo estaba lleno de pequeñas heridas. Fascinado por el color oscuro de la sangre sucia, me senté en las escaleras a contemplar pacíficamente las palmas de mis propias manos. Tranquilamente, ya te digo, una mañana bajo el sol, un tipo mirándose las manos.
-Bueno, pues hasta aquí hemos llegado. No me queda más piel sana. -Decía el Tao que no te fiaras de las palmas de tus manos. -Nunca acabé de hacerlo.
Lo cierto es que me sentía trascendente. Había llegado a algún sitio, no me quedaba un trozo de piel en un estado aceptable.
-Esa sensación tiene un nombre. -¿Ahá? -Tocar fondo. -Oh, vaya. -Sí. -Así que es esto...
Carabanchel era el polvo al sol aquella mañana, la acera sucia. Una paloma muerta, mil veces pisada, debajo de la furgoneta. Los contenedores con costra en las esquinas. Todo sucio y todo roto, todo estropeado. Acaricié la pared grisácea. Fue probablemente mi último momento de comunión con Carabanchel.
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00:53
8.4.04
Pablo me ha dicho que Alfonso dice que desde que ganó el PSOE, mi página ya no tiene sentido y por eso no posteo.
Desgraciadamente, es la primera teoría sólida que oigo sobre el tema. Me gustaría poder exponer la mía.
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23:03
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