8/29/2004 01:40:10 AM|||paaq|||Tener a los padres de Cogollo en casa supone escuchar regularmente expresiones como aaaay dónde puedo enderecharme yo ahora las tabas, pero cansa. No ha entrado en esta casa gente más juerguista desde que apareció en el salón un chico pelirrojo. Ya es una pena no poder fumarse unos porros con ellos, pero Cogollo ha escondido el material.
Así que me voy a fumar a casa de Alfonso, que para eso tengo las llaves. Y Alfonso vive encima de una heladería. Y llegamos al quid de la cuestión: aaiunea.net, en su vocación pedagógica y excusando hablar de la heladera, qué chica más mona con su piercing en el labio, te explica
Cómo escoger un helado I: dónde te lo echo, reina
-Hola, quería un helado.
-¿Dónde te lo echo, reina?
-¿Perdón?
-¿Tarrina o cucurucho?
Los helados son cremosos y pringosos, así que necesitan un recipiente. Si quieres usar la palma de la mano, te diré que es incómodo y tienes que apretar mucho los dedos para que no gotee, con lo que te cansas (¿te creías que no lo había intentado?). De todas formas no te van a dar la oportunidad en la heladería; el recipiente forma parte del producto. Así que puedes escoger entre dos recipientes: un bote de cartón llamado tarrina o una galleta enrollada llamada cucurucho. Pros y contras:
La tarrina no pringa, ya has de ser torpe para manchar algo si te pides una. Se come con cucharilla y se puede apoyar en la mesa. Claro, que también puedes comértela sin cucharilla, es una risa.
El cucurucho se maneja con una sola mano, mientras que con una tarrina tendrás que sujetar la cuchara con la otra.
La tarrina suele llevar más cantidad de helado, aunque eso depende mucho de cómo te lo sirvan.
La tarrina se puede apoyar sobre la mesa. El cucurucho, con su naturaleza cónica, tiene en la heladería una especie de paragüeros para apoyarlo mientras persigues las monedas para pagar.
Con la tarrina te dan una cucharita. Y si lo pides, dos. Ya te falta menos para la cubertería.
El cucurucho se come. A ver, si no, de qué nos lo íbamos a pedir después de tantos inconvenientes. Se come y además viene muy bien con el helado: aporta esos hidratos de carbono que te pesan en la barriga y te empastan las muelas. Viva el cucurucho.
-Me encanta la palabra. Dilo otra vez.
-Cucurucho.
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