4/14/2004 03:08:50 AM|||paaq|||DA
ELLIOT.- Disculpe, señorita...
BERTHA.- ¿Sí? Dígame.
ELLIOT.- Me preguntaba si sería tan amable... de introducir un objeto en su vagina.
BERTHA.- Oh, vaya... lo cierto es que alguien me dijo que no aceptara este tipo de proposiciones por parte de desconocidos.
ELLIOT.- Comprendo su temor... puedo asegurarle, sin embargo, que mis intenciones son honestas.
BERTHA.- No lo dudo, no lo dudo... en verdad me resulta embarazosa mi propia reticencia. Le ruego me disculpe, he recibido una educación muy represiva y tengo un cierto temor inconsciente a manipular mis órganos sexuales que yo misma identifico con una alta estima de mi propio cuerpo.
ELLIOT.- Por favor, le ruego que olvide mi petición. Lejos de mí toda intención de socavar sus valores morales.
BERTHA.- Por otra parte... considero que en esta tierra extraña mis inhibiciones deberían ceder ante la cortesía que corresponde a personas civilizadas ¿Podría decirme... de qué objeto se trata?
ELLIOT.- Oh, es una sencilla zanahoria.
BERTHA.- Es en verdad sencilla.
ELLIOT.- Y zanahoria.
BERTHA.- Y zanahoria... verá, estoy esperando a mi mentor... pronto se pondrá el sol.
ELLIOT.- Le aseguro que será tan sólo un instante.
BERTHA.- En ese caso... en fin, haga usted el favor de introducir la zanahoria.
ELLIOT.- Oh, se lo agradezco de veras... ¿le importaría lubricarla un poco con su propia saliva?
BERTHA.- Déme...
ELLIOT.- Veamos...
BERTHA.- Disculpe...
ELLIOT.- Un momento, por favor, sólo un momento...
BERTHA.- Disculpe... me temo que me ha introducido la zanahoria por el ano.
ELLIOT.- Oh, ¿lo dice en serio?
BERTHA.- Estoy prácticamente convencida.
ELLIOT.- Vaya... esto es una verdadera contrariedad. Me siento solemnemente avergonzado. Se lo ruego... no sé...
CESARE.- Vaya, vaya. Mi pequeña Bertha, no ha anochecido y ya estamos con éstas.
BERTHA.- Oh, esto es una pesadilla. Cesare...
CESARE.- No, no, pequeña, non si preocupare, continua a lo tuyo.
BERTHA.- Le ruego que me escuche... este desconocido me ha pedido amablemente que ofreciera mi vagina como alojamiento de una zanahoria...
CESARE.- No me parece que el objetivo se haya cumplido pues, Bertha. Tal vez haya sobrevalorado el conocimiento que posees sobre tu propio cuerpo.
BERTHA.- Oh... oh, no, por supuesto, no he sido yo quien... ha sido él.
CESARE.- Bueno... en ese caso deberías corregir su error, ¿no? no vaya a avergonzarse nuestro querido desconocido.
BERTHA.- Por supuesto, Cesare.
BERTHA.- No lo comprendo... no sale.
CESARE.- Oh, Bertha... déjame a mí.
BERTHA.- Oh, no, Cesare. No sale.
CESARE.- Es extraño... sólo se me ocurre una solución... disculpe.
ELLIOT.- ¿Sí?
CESARE.- Esta zanahoria es suya, ¿verdad?
ELLIOT.- Verdad.
CESARE.- Me temo que está ligeramente atascada.
ELLIOT.- Oh, vaya. Eso es terrible. Es una zanahoria para la sopa.
CESARE.- Se me ocurre... que la única solución es que vaya usted a buscarla.
ELLIOT.- Oh, ¿es necesario?
CESARE.- Creo que sí.
ELLIOT.- Déjeme intentar de todas formas...
BERTHA.- Por favor, está visto que no sale. Vaya a buscarla.
ELLIOT.- De no haber más remedio...|||108190493090735284|||