7/7/2003 10:00:11 PM|||paaq|||Crónicas de la ciudad - Aprende, oh poderosa Renfe, de los negros de las mantas
8:05, consigna en estación de Atocha
-Eh, a dónde váis.
(Veamos, llevamos dos maletas enormes y esto es la consigna)
-A dejar esto.
-Por la máquina.
-Pues venga.
-El bolso también.
-¿El bolso? Pero si no lo voy a dejar.
-El bolso.
8:15, cafetería en estación de Atocha
-Eh.
-Eh, perdona.
-Oye, llámala tú, porque yo con los camareros debo tener alguna incompatibilidad genética.
-¿Cómo?
-Es que jamás me atienden. Me pasa desde pequeñito.
-Jeje, a ver... ¡Eh!
-¿Sí?
-Queríamos tres horchatas.
-No, lo siento, no tenemos.
(Mirada de reojo a la máquina de horchata y algunas dudas)
-Bueno, pues ponnos tres cafés... ¿lo queréis con leche?
-Yo sí.
-Yo... también.
12:20, terracita en Tirso de Molina
-Qué os pongo, chicos.
-Pues nos pones tres horchatas como tres soles.
-Vaya, es que horchata... no nos ha llegado aún.
-Jo.
-Venga, a mí me pones una cocacola. Con hielo.
-Oye, mira lo que trae ese chaval.
-Cuál.
-El que está entrando en el bar. El del bidón blanco.
-Cojones. "Horchata fresquita".
-Es para cagarse en algo, ¿eh?
-Eh.
14:15, cafetería en estación de Atocha
-Es una máquina de horchata, ¿no?
-Pues a ver... aspas girando y removiendo un líquido blanco... pegatina "¡Horchata fresquita, qué rica es!"...
-Yo creo que tiene todo lo que se le puede pedir a una máquina de horchata, ¿no?
-Yo no le pediría más.
-Pues venga. Eh, moza.
-Mejor déjame a mí ¡Eh!
-Dígame.
-¿Tenéis horchata?
-No.
-Y esta máquina ¿qué es? ¿De adorno?
-Sí, de adorno. Es agua.
-Pero... pero...
-Venga, déjalo, vamos a coger el tren.
14:25, andén 13 en estación de Atocha
-¿Y esto?
-¿Ahora ponen escáneres para los trenes regionales?
-Por la máquina.
-El bolso también, ¿no?
-También.
-Me empieza a mosquear esto...
-¡Eh! La bolsita también.
-¿Cómo? ¿Ésta?
-Por la máquina.
-Pero hombre, mírala. Es una bolsa de farmacia.
-Por la máquina.
-Coño, mira. Una bolsa ridícula. Una lata de Nivea. Un libro. No hay más. Si ni siquiera voy a subir al tren.
-Por la máquina.
14:40, Centro de Viajes (o sea, taquillas) en estación de Atocha
-Hola.
-Hola, queríamos saber si tenéis billetes para Pamplona el jueves.
-¿Cuántos quieres comprar?
-No, bueno, sólo queremos saber si todavía quedan.
-No, para eso está información, que es una teléfono, llamas y...
-Pero mujer, dime sólo si quedan billetes.
-Es que no estoy autorizada a dar esa información.
-Pero copón, haces como si fuéramos a comprar, lo miras en el ordenador...
-Es que lo que yo os diga no tiene validez, puede cambiar en veinte minutos.
-Joder, lo que me digan por teléfono va a tener la misma validez...
-Lo siento. Siguiente.
14:50, mantas con juegos de PlayStation en Atocha
-Todavía estoy flipando.
-Y yo.
-Joder, si llegas y le dices "quiero tres billetes" y cuando te dice que sí que quedan, dices que te han robado la cartera...
-Mejor aún, llegas y dices... oye, ¿cuántos pasajeros caben en un tren?
-Muchos. A cincuenta por vagón, nueve vagones... échale que quinientos.
-Pues llegas y dices "quiero quinientos billetes a Pamplona el jueves, es que me gusta viajar ancho".
-Pues te dirá que no hay.
-Y yo le preguntaré "entonces, ¿cuántas plazas quedan?"
-Y te dirá "ah, no estoy autorizada a darle esa información".
-Y yo le digo "entonces... ¿cuatrocientos noventa billetes?" "No" "¿Cuatrocientos ochenta?" "No" "¿Cuatrocientos setenta?"
-Pues así igual acaba diciéndotelo, ¿eh?
-Pues era para volver y hacerlo, ¿eh? Lo malo es que no nos tocaría la misma taquillera, y no es para descargar el odio en otro pobre asalariado.
-Oye, ¿qué estamos buscando?
-Pues uno de aviones y otro de fútbol americano.
-De aviones tienes éste.
-Oie, ¿qué buhca?
-Uno de fútbol americano... pero creo que no tienes...
-Momento.
-Tío, a dónde va.
-Pues míralo, a preguntar a un colega si lo tiene.
-Joder. Cogollo...
-Qué.
-¿Tú te das cuenta de que el mejor trato que hemos recibido hoy en un establecimiento viene de un tipo que vende juegos pirateados sobre una manta?
-Pues sí.
-Es que se lo voy a comprar me traiga lo que me traiga. Aunque sea el John Madden del 96.
-Toma.
-Eh...
-Jajaja, pero tío, ésto qué es. Un juego de Digimon.
-Calla, coño. No, lo siento, esto no es.
-¿No é lo que quería?
-No... vaya, quería uno de fútbol americano. Enefele. American fútbol.
-Oh, no tiene.
-Bueno, no pasa nada. Cóbrame estos dos. Seis euros, ¿no?
-Sinco.
19:30, casita
-Joder, vaya siesta me he cascao.
-¿Quieres oir una cosa graciosa?
-Venga.
-De los dos juegos que hemos comprado, no funciona ninguno.
-¿Están rayados?
-Sí... no tienen rayaduras gordas, pero están como lijados...
-Joder, no sé si reir o llorar.
-Y he llamado a Renfe. Quedan tres billetes.|||105760801146577855|||