7/22/2003 09:38:39 PM|||paaq|||-Ahí lo tienes. Léelo y firma. No esperes trabajar para mí sin contrato.
El papel... estaba ahí, sobre la mesa. Joane no se atrevió a tocarlo, intentó leerlo desde la silla. El tipo de la barba hablaba mirando hacia las paredes.
-No hago nada sin contrato. Todo por escrito. Tal vez sea el único que se preocupa por mantener limpio el nombre de esta mierda de negocio... o de limpiar la mierda de este negocio, o de mantenerla alejada... míralo como quieras, encanto ¿No lo vas a coger?
Y le tendió el papel. Joane lo cogió procurando no mirarle a los ojos. Esencialmente, era una lista de tarifas por escena. Siete escenas, o sea tres películas, o sea un fin de semana de trabajo. Siglas para cada una de las escenas.
-¿Qué significa DA?
-Doble anal.
-O sea, dos...
-Dos pollas en tu culo, encanto. Si lo hacemos el sábado sería bueno que te pasaras el viernes practicando. De todas formas, ya te avisaré cuando vayamos a rodar ¿Tienes coche?
-No puedo hacerlo.
-¿Qué?
-No puedo hacerlo.
-Aquí pone que haces de todo.
Maldito book.
-Yo no escribí eso.
-Me importa tres cojones quién lo escribiera. Ahí pone que haces de todo. Si fuera a rodar una zoofilia la semana que viene te habría llamado, pero el mercado está chungo, los paletos del Medio Oeste se creen ahora aristócratas. De todo quiere decir de todo.
-Es que... no creo que sea capaz.
Cuando Joane desvió la mirada el tipo de la barba supo que había caído.
-Oh, te sorprendería lo que da de sí un cuerpo humano, no te preocupes por eso.
-De verdad, estoy convencida de que no... puedo.
-Mira, encanto -se levantó, rodeó la mesa y se apoyó en el armario; Joane creyó que había llegado uno de "esos" momentos... cuando una actriz entra en el despacho de un productor-, cuando digo que te sorprendería quiero decir que realmente te sorprendería ¿Sabes que vamos a hacer? Voy a llamar a una amiga y la vas a ver el viernes. Ella te enseñará.
El tipo de la barba revolvió la mesa buscando algo. El book cayó al suelo entre una nube de fotos de mujeres desnudas. Joane aún tenía el contrato en la mano; empezaba a sudar. La persiana dibujaba finas líneas de luz en el polvo del despacho. Hacía frío. Joane encogió los dedos de los pies en sus sandalias.
-Aquí está -el tipo de la barba sacó un teléfono de algún bolsillo y marcó-. Joder. Nunca contesta. Oye, te diré lo que vamos a hacer. Firma esto, vete a casa y ya me apañaré para que esta drogadicta te llame esta tarde y quedéis de alguna manera en algún sitio. Si te dice que vayas a su casa, dile que no. Si vives con tus padres, quedad en algún hotel... yo qué sé. Tengo mucho trabajo ¿Firmas?
Joane apretaba el papel con más fuerza de la necesaria. Miró al tipo de la barba con cara de tonta.
-¿Puedo... pensármelo y traer el contrato mañana?
-Si sales por la puerta sin firmarlo, en media hora habrá una más guapa que tú dispuesta a hacerlo.
Siete escenas, un fin de semana, dos mil setecientos dólares. Doble anal, aparte de dos lesbianos, dos normales y dos anales. Dos mil setecientos dólares por un fin de semana de trabajo. Más de un año de alquiler. Tal vez un coche a plazos.
-¿Tiene un bolígrafo?
-Tengo muchísimo más que eso, encanto -e inmediatamente-. Era una broma.
Era uno de ésos bolígrafos con la foto de una muchacha que al dar la vuelta se queda desnuda. Tinta verde. Por alguna razón, Joane no podía dejar de mirar la cara de la muchacha sonriente del bolígrafo.|||105890271945638450|||