6/18/2003 06:14:24 AM|||paaq|||Hace unas horas ha terminado La delgada línea roja. Es un misterio cómo Antena 3 ha podido emitir en horario estelar esta película tan supersnob y elitista -supongo que mañana se lo atribuirán a algún hacker- pero les estaré eternamente agradecido.
Hace cuatro años que la vi por primera vez. Entonces vivía en Madrid y era... más adulto que ahora y todo eso. Recuerdo que la misma semana vi American History X, y es curioso compararlas y reflexionar sobre cómo una película puede ser buena, y cómo puede ser importante. Porque La delgada línea roja es la película perfecta: los mejores actores del momento, un guión impecable, fotografía cuidada, música sublime y tira millas. Sin embargo, a las dos semanas no recordaba ni haberla visto. En cambio, la historia de neonazis angelinos es una película tramposa, sobreactuada, maniquea, y que no se olvida en la vida.
La obra de arte es empática. Necesita una implicación emocional por parte del espectador para existir. En eso se basa el éxito de las bazofias de Bond, en que el personaje es un viejo conocido de la familia, del que esperamos ciertos gestos, ciertas poses. El revolvimiento de tripas de esa escena de American History X es tan violento que no lo olvidaremos en años. Las escenas del soldado Bell recordando los momentos pasados con su esposa tienen mil veces más calidad, y me han sacado de Ferrol durante unos minutos con su poder evocador, pero no creo que mañana afecten a mi vida. Es injusto.
Por eso voy a conseguir el DVD y aprendérmela de memoria.
¿Telebasura? Te cuento lo que he visto hoy: La delgada línea roja, Las chicas Gilmore, A dos metros bajo tierra y Los Soprano.|||95778708|||