6/2/2003 11:46:35 PM|||paaq|||El elefante se dejaba secar al sol, tumbado junto al lago, después de un baño de barro. Era una tarde africana, ni una sombra a la redonda, ni una hoja verde para comer. Pasaba algún tábano de vez en cuando. El pájaro parloteaba a su alrededor, nervioso.
-... siempre me lo digo, y no lo digo porque me callo, pero siempre me lo digo... me digo, vaya desgracia tener que comer raíces, sí señor, excarbar todo el día... y encontrar una raíz... y comerla, puaj...
-Eh -contestó el elefante con su voz pétrea-, ¿me está hablando el que se alimenta de las garrapatas que tengo en el culo?|||95208056|||