4/26/2003 10:00:06 PM|||paaq|||Crónicas de la Ciudad - Papá, ¿por qué somos del Atleti?
Hace unas semanas escuchábamos distraídamente la radio. Debía ser domingo, porque estaban con el fútbol, y un locutor dijo que había poca expectación por el partido, no habría en el estadio más de cincuenta mil personas. Poca expectación, dijo Jaime, se juntan cincuenta mil personas en un sitio a una hora, y hay poca expectación. Que salieran a la calle todas a la vez a celebrar algo y ya se vería la expectación.
El estadio Vicente Calderón está situado en una zona rara, cerca del centro pero apartado en un rincón, al lado del río, tan al lado que la M30 -carretera de circunvalación- pasa por debajo de su grada oeste. Esa zona, el distrito de Arganzuela, era antaño el espacio industrial de Madrid, llena de naves y fábricas. Y al otro lado del río, el tranquilo y trabajador barrio de Carabanchel. En las guías te cuentan que Carabanchel era hace siglos la zona de palacios de veraneo de las familias ricas de la ciudad. No te creas nada, Carabanchel es el barrio más proletario y democrático que existe en España. Y es el barrio que sustenta al Atlético de Madrid. Paséate por sus bares y verás las camisetas firmadas por Futre pegadas con chinchetas en las paredes, junto al póster de Marca conmemorativo del doblete. Cuando a finales de los ochenta se planteó la urbanización del sur de Madrid, cayeron las naves y nacieron edificios de diez pisos rodeados de jardines y piscinas. La clase emergente de Madrid pudo buscarse allí piso antes de la locura de precios que vivimos. Así nació como tal el barrio de Arganzuela, donde está el Vicente Calderón. Pero no te lo creas. El Atleti pertenece a Carabanchel.
La mayor sorpresa que se llevan los aficionados al fútbol que visitan Milán es el inmenso favor social con que cuenta el Torino. El Torino, el equipo violeta que vive desde siempre a la sombra del Inter y del Milan. En el... ochenta y siete, creo, el Torino eliminó al Real Madrid en la Copa de la UEFA. Al año siguiente, las bufandas violetas poblaban cada domingo las gradas del Vicente Calderón. Siempre hubo esa afinidad, supongo.
¿En qué consistió el centenario del Real Madrid? La terrible agencia publicitaria de Miguel Ángel Rodríguez dejó caer miles de ideas, conciertos, actos, partidos, que llenarían el pasado año 2002 de madridismo y... más madridismo. Al final no se hizo nada. Sólo recuerdo un acto conmemorativo importante: la derrota en la final de la Copa frente al Deportivo, el día justo en que se celebraba el centenario.
El Atleti lo ha montado de otra manera. Hoy es el Centenario. Y ya está. Colápsate, Carabanchel, de coches y gente vestida con camisetas rojiblancas. Abre la ventana y escucha los gritos "atleeeeti, atleeeeti". Teme por el Puente de Toledo, que va a caer de tanta gente que tiene encima botando...
Ostias, gol del Osasuna.
El Real Madrid celebró un Centenario para verlo. Bueno, en teoría. El Atleti celebra un Centenario para vivirlo. Para ir al Lidl a las ocho de la tarde y descubrir que no queda alcohol porque han pasado ocho mil personas a comprar cerveza. Para ir a San Isidro a comer una paella para cinco mil personas de la que no queda ni rastro. Para pasear por la ciudad una bandera de un kilómetro y medio de largo. Para colapsar en quince kilómetros a la redonda del Vicente Calderón las calles de Madrid.
Y... por qué somos del Atleti. Pues porque es lo que hay. Porque es de verdad. Porque éste es el equipo que baja a segunda división tres años después de ganar Liga y Copa. El equipo de las personas con hipoteca y furgoneta. El equipo dirigido por un mafioso que no se preocupa en disimularlo. Fíjate en el tiempo que dedican los telediarios a cada cosa: un veinte por ciento de internacional, un treinta de nacional, un veinte de sucesos, y un diez por ciento al Real Madrid. El equipo que ocupa media hora diaria de cada cadena de televisión, ¿sabes lo que cuesta eso en plata? Pues si se hace, es porque el Real Madrid lo necesita, necesita imperiosamente esa inmersión en el subconsciente colectivo para intentar creer que es real. Pero todos sabemos que Ronaldo no existe. Que Raúl murió hace años en un accidente de tráfico y jamás dejó Carabanchel. Que Zidane es el mejor trabajo que haya hecho nadie jamás con el 3dStudio. Que si mañana dejaran de hablar en la tele del Real Madrid todos olvidaríamos que alguna vez existió. Que, panis et circensis, los de arriba siempre meten la gamba al colocar las cámaras. Traed las cámaras a Carabanchel, coño.|||93309470|||