2/8/2003 10:37:13 PM|||paaq|||Nosequé de champiñones con pollo y más cosas
En la charcutería, pides que te corten el bacon en lonchas gordas. Lo fríes a fuego lento, untas medio bollito con queso de untar y cuando has terminado con el bacon, tuestas ligeramente la otra mitad en la grasa resultante. Te comes el bocadillo viendo una peli y te vas a cama.
Te levantas y no hay pan, ayer te hiciste un bocata con él. Así que rebuscas y encuentras champiñones y jamoncitos de pollo. Algo se podrá hacer con ellos. Vas hirviendo el pollo para quitarle la piel y los huesos mientras limpias y cortas los champiñones. La sartén aún conserva la grasa del bacon. Piénsalo: ¿vale la pena de verdad limpiar, para echar a continuacion aceite y avecrem? Claro que no. Pero donde deberías echar los champiñones, oh maldita tentación creativa, has echado dos cucharaditas de harina. Remueve. Felicidades, ya tienes un roux, que es una cosa muy sofisticada, pero no alimenta. El pollo sigue buceando y los champiñones en la tabla. Pues de la tabla a la sartén, y aprovecha para trasladar agua de la cazuela del pollo a cucharadas, removiendo removiendo para deshacer los grumos. Mientras se cocinan los champiñones, pela y deshuesa los jamoncitos, pica un poco la carne y júntala con sus amiguitos en el roux. A estas alturas, obvia decirlo, ya has rescatado el número del telechino del cajón para cuando se confirme que el sabor de tu obra se corresponde con su aspecto. Por cierto, habías pensado echar arroz. Pero después de lo de la harina es imposible, se formaría una especie de hormigón armado pegajoso. Así que pelas y picas una patata grande, la cueces en lo que queda del agua del pollo, y la arrejuntas con todo lo demás. Esto se llama cocina por acumulación, como las pizzas vintachinco ingridienti de Ana y Fernando. Un poco de orégano, un poco de perejil, albahaca, pimienta...
Coño. Está rico.|||88770099|||