2/4/2003 06:46:55 AM|||paaq|||En lo alto de la más alta colina de Baku se erguía la inmensa estatua de Sergei Mironovich Kirov, que observaba desde una vista privilegiada la ciudad que conquistó al frente del Ejército Rojo en 1920 para imponer un régimen soviético. Además de Azerbayán, Kirov fundó las repúblicas socialistas soviéticas de Armenia y Georgia, para volver a Moscú y hacerse el mayor aliado de su amigo Stalin. Pero ni siquiera él, que fue nombrado cabeza del Partido en Leningrado, que apoyó todas las decisiones del partido, pudo sobrevivir a las purgas. En 1934 obtuvo más votos que Stalin en las elecciones a Secretario General del Partido, aunque renunció a quitarle el puesto. Fue asesinado en los pasillos de la sede del Partido en Leningrado el 1 de diciembre por un joven llamado Leonid Nicolayev. Stalin aprovechó para purgar los restos de lo que había sido la élite política soviética, Kamenev, Zinoviev, Yagoda... pero ésa es otra historia.
Kirov no pasó más de ocho meses en Baku. Dedicó sus principales esfuerzos a organizar a las mujeres con el lema "Abajo el chador". Su estatua fue eregida en 1939, en granito y bronce, en lo alto de la colina que había servido de cementerio a las víctimas de las revoluciones independentistas. El parque que la rodeaba fue el lugar donde durante cincuenta años las familias de Baku pasaban los fines de semana, se organizaban conciertos al aire libre y los visitantes importantes eran recibidos por las autoridades. El 26 de agosto de 1991 se ordenó su desmantelamiento, así como el de las estatuas de los demás revolucionarios soviéticos. El 18 de octubre se declaró la independencia de Azerbayán. El 7 de diciembre cayó la Unión Soviética.|||88516440|||