31.12.02
Nuestro héroe ojeó con incredulidad lo que le ofrecía la televisión aquella mañana y decidió dar por finalizado el año más vacío de su vida yéndose a la cama, mientras una pregunta martilleaba su cabeza.
¿Por qué existen los Power Rangers?
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18:48
30.12.02
Geografía emocional I
-¿Dónde vamos? -A Camelle. Ya verás, te va a gustar.
Mi padre nació a quince kilómetros de la Costa da Morte. Así que cuando íbamos a la aldea, si hacía buen tiempo, recorríamos los pueblos marineros disfrazados de familia. No creía realmente que Camelle fuera diferente de Camariñas, de Cee o de Muxía, pueblos marineros, con puertos, barcos, redes por el suelo, restaurantes... esas cosas, vaya. Y lo era.
-Aquí vive un señor muy curioso. Es alemán y vive como un ermitaño. -¿Qué es un ermitaño? -Es como... Va casi desnudo, y hace esculturas, entre las rocas. Es alemán.
No me quedó muy claro el concepto de ermitaño. Pero la posibilidad de que un alemán optase por vivir desnudo en un remoto pueblo gallego era lo suficientemente surrealista como para interesarme. Mientras caminábamos por entre las rocas, salió a nuestro paso, en efecto, un anciano en taparrabos. Holaa, toma una libretaa, dibuja lo que vesss, son sien pesetasss ¿Lo que veo? Yo veía al hombre más extraño del mundo, con el pelo y la barba largos, descalzo, desnudo, con un taparrabos de cuero, sonriendo. Hola niñoss. Me dio la mano y sacó libretas y lápices de colores de entre las rocas. Y con un gesto nos invitó a recorrer su museo.
Manfred Gdaninger nació en Dresde justo antes de la guerra. Llegó a Camelle el día de la fiesta del Espíritu Santo de 1961. Aquella noche conoció a la maestra del pueblo, se enamoraron, vivieron dos años juntos. Y cuando ella hubo aprendido alemán, le dejó para emigrar. A Man le gustaba el mar, le gustaba recoger cosas que quedaban entre las rocas después de la marea, y hacer esculturas con ellas.
Nunca había visto a mi padre dibujar. Se peleaba con los lápices de colores, delante de lo primero que había visto. Yo no sabía qué dibujar. Las rocas estaban llenas de extrañas figuras redondeadas de colores. Así que ojeé lo que la gente había dibujado antes en mi cuaderno. Cada dibujo tenía un nombre, una fecha y una firma. Eran dibujos tan extraños como el arte del ermitaño, que se había arrodillado junto a una escultura sin terminar y parecía no hacernos caso.
A Man no le hizo gracia que se construyera el paseo marítimo, porque estaba planeado sobre su museo. Tras discutir con el alcalde, el paseo marítimo hizo un quiebro y esquivó las rocas. Desde entonces, a Man le gustaba correr por el paseo. Man recogió durante cuarenta años lo que el mar se dignara a abandonar en Camelle. Man seguía esperando una ballena varada, para construir con su esqueleto la escultura más grande de su museo.
Man se arrodilló y se puso a llorar sobre las rocas de Camelle el 18 de noviembre. Se manchó las rodillas de la misma mierda negra que cubría su museo. Luego miró alrededor y vio que no había nada que hacer. Que era imposible. Hablando con los vecinos, dijo que prefería que no se limpiaran las esculturas. Que ya iba siendo hora de que la Xunta se hiciera cargo del museo. Que se sentía cansado.
-Oye, ¿te acuerdas de alemán loco que vivía en Camelle? -¿Quién? -Sí hombre, que lo fuimos a visitar cuando érais unos críos. -Ah, ya, sí, el anacoreta. -Pues ha muerto. -¿Qué? -Mira.
Ya no importa lo que diga el parte médico: el Prestige se ha llevado a Man. Su intensa cola de fuel pintó de negro plomizo las rocas que él coloreó durante cuatro décadas junto al espigón de Camelle...
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05:49
28.12.02
-Eeeh, ya era hora. -Pues me ha costado ser el último, ¿eh? -¿Qué tal por Lugo? -Bueh... tres niñas me han sometido a profundas introspecciones... -Pero eso te encanta. -Mujer... no me encanta... me parece bien... aunque ellas no se enteren... -Vas todo ciego. -Ni te lo imaginas. He seguido al Félix por orgullo, por ser el último en llegar a casa. Y cuando por fin me puedo venir, lo dejo elaborando unos cuernos a su novia con una tal Marta, de camino a su casa. -¡Eh! No digas esas cosas, nos puede ver cualquiera. -¿Y crees que me importa? ¿Sabes lo peor? -No. -¿Sabes lo peor? -Repito: no ¿Te das cuenta de que soy una manzana que está en Ferrol y tú estás en Lugo y...? -No des la vara. Pues lo peor es llegar a casa a las ocho menos cuarto, cuando mis padres están despertando... -Cuando tus padres están despertando... -... y comprobar que mi hermana no ha llegado aún.
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08:01
27.12.02
También me enteré de la graciosa historia de la señora Lillian O'Donahue, que era operadora de teléfonos allí antes de que se inventaran los teléfonos automáticos. En Carnavon, carretera arriba, había una gran antena de satélite que la NASA utilizó hasta los años setenta para rastrear las naves espaciales cuando pasaban por el Océano Índico. En 1964, durante una misión, se cortó la comunicación entre la antena de Carnavon y una estación de rastreo cercana a Adelaida, y todos los mensajes tuvieron que pasar por la señora O'Donahue y su anticuado equipo. La señora O'Donahue estuvo una larga y calurosa noche ante su centralita registrando cuidadosamente mensajes en clave de un puesto fronterizo y pasándolos a otro. Cada vez que la nave Geminis pasaba sobre los cielos meridionales, el destino de la misión -esto me encanta- quedaba en las devotas manos de una modesta ancianita sentada en un rincón polvoriento de una pequeña casita blanca de la costa oeste australiana. Ganó seis dólares por horas extra, me dijo Mike. Esto también me encantó.
En las antípodas - Bill Bryson
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02:17
26.12.02
Un niño de cuatro años puede sostener el pincel entre el pulgar y el índice, y mover la muñeca y el antebrazo para pintar en grandes superficies de papel. Dibuja figuras humanas cuyos brazos y piernas salen de la cabeza; no existe el tronco, aunque el rostro tenga ojos, boca y nariz. Puede dibujar flores, casas, árboles, o barcos tomando como elementos de base el cuadrado y el círculo. No trazará un triángulo hasta los cinco años, y un rombo hasta los seis. Las proporciones son subjetivas: el niño representa en grande los objetos o personajes que tiene mayor carga afectiva. En el transcurso del dibujo, define lo que dibuja mucho más en función de la percepción inmediata que tiene de ello que de su intención inicial. Comienza, por ejemplo, por hacer una casa, pero su insuficiente control motor hace que trace un tejado demasiado alto... y la casa se convierte en una jirafa.
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04:35
23.12.02
-Imagínate un ratón que piensa que es un gato. No sé cómo, pero lo piensa. Pasa todas las pruebas y llega a la conclusión de que es un gato. Cambia su visión de los demás ratones. Son carne para él y nada más, pero se dice a sí mismo que se abstiene de comerlos sencillamente para ocultar el hecho de que es un gato. -Supongo que se tratará de un ratón bastante grande. -Eso no importa. No se trata de tamaño sino de confianza. Está claro que el concepto de "gato" se ha impuesto a la apariencia de "ratón". Nada más. Cree en el concepto y no en la carne. La idea es suficiente. El cuerpo nada importa. El placer del desdén es máximo. Pero un día el ratón se topa con un auténtico gato. -Voy a comerte -dice el gato. -No puedes -replica el ratón. -¿Y por qué no? -Los gatos no se comen a los gatos. Es imposible como cuestión de instinto y como cuestión de principio. Yo soy un gato, sea cual fuere mi apariencia. El gato se retuerce de la risa y empieza a comerse al ratón. -¿Por qué estas comiéndome? -Porque eres un ratón. -Yo soy un gato. -Demuéstralo. En consecuencia el ratón salta a la tina de la colada, toda blanca de espuma y se ahoga. El gato mete una zarpa en el agua y luego la lame. La espuma sabe horriblemente. Así que deja el cuerpo flotando allí. Todos sabemos por qué el gato se marcha sin comerse al ratón. Porque no es algo que pueda comer un gato. A eso me refería. El ratón se suicida para afirmarse. Desde luego no consiguió que el gato le reconociera como otro gato, ni cuando se mató pensaba lograrlo. Muere frente a un gato sin ser devorado y se afirma a sí mismo como algo que los gatos no comen; así el suicidio es un éxito. El ratón ha conseguido afirmarse.
Corrupción - Yukio Mishima
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07:38
19.12.02
De cómo la gripe llamó a la puerta de nuestro héroe por segunda vez en un invierno
-Ding. Dong. -¿Sí? -¿Puedo pasar? -¿Qué haces aquí? -¿A ti que te parece? -No, mierda. Esto no es justo. -Nadie dijo que lo fuera, ¿dónde me pongo? -Tengo un montón de cosas que hacer, ¿sabes? -Seguro. Comprar zumos y pañuelos, poner la calefacción, llamar a alguien para que te deje los apuntes... -Mierda y mierda. La segunda vez en este invierno. -Sí, la otra te lo tomaste mejor. Creo que en la habitación estaré más cómoda. -Quería salir esta noche. -Eh, a mí no me eches la culpa, sabes que yo te dejo hacer lo que quieras. -Mierda otra vez. Me voy a la cama. -Muy bien hecho, cuanto antes empecemos antes acabaremos. -¿Piensas quedarte mucho tiempo? -Oh, no, tengo mil cosas que hacer.
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20:42
18.12.02
Como si alguna vez una guerra hubiera resuelto un problema, mitigado el hambre, encontrado remedio a la pobreza, contrarrestado la mortalidad infantil, llevado agua a las regiones secas o fomentado el comercio; excepto, claro está, el comercio de armas.
Günter Grass
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02:16
16.12.02
El italiano Gianni Bugno, ex campeón del mundo de ciclismo, ha sido condenado por el Tribunal Correccional de Courtrai (Bélgica) a seis meses de prisión por compra y posesión de anfetaminas.
-¿Te pueden condenar a cárcel en un país extranjero en el que no vives por hacer lo que quieras con tu cuerpo? -Claro que sí. En Afganistan, por ejemplo.
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23:54
14.12.02
-Tracy, lo que pretendes es que todo el mundo sea como tú. -¡No! -Sí. -¿Sí? -Y eso no funciona en este mundo.
Oh Baby, Canal+
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15:43
13.12.02
-Oye, ¿te ha pasado algo en el ojo?
Al verte me he puesto tan contento que me he dado con el glande. Mmm, no.
-Una vieja me dio con el paraguas. -Aaay, pobriño.
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21:30
12.12.02
Viejas que llevais paraguas, no voy a permitir que una sola, escuchadme bien, ni una sola de vosotras, pase por el lado seco de la acera. Y si tengo que volver a hacer lo que he hecho hoy, volveré a hacerlo.
-Creo que tengo algo en el ojo. -Déjame ver... -Será u... -Tss, no te muevas, ponte a la luz. -Será una pestaña. -No. Más bien parece... un paraguas. -Ah, es verdad. Es que he tenido un incidente esta tarde, voy al baño a quitármelo.
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01:08
11.12.02
Me encantan estas partes de las películas, hacia el final, en las que los personajes se despejan de tics, de pudores y tensiones, para comentar con una sonrisa las estúpidas decisiones que han tomado, a menudo delante de una cerveza o un café; una especie de "bueno, aquí estamos después de todo", una súbita humanización de personajes que demuestran tener memoria o nostalgia. Algo así como... un epílogo. En Hollywood se conocen como escenas de Oscar, porque suelen ser la única oportunidad que tienen los actores para justificar sus fabulosos ingresos.
Acabo de leer que cada uno de los 15 guionistas de Los Ángeles de Charlie ha cobrado medio millón de dólares por su trabajo.
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20:03
10.12.02
El África sobre la que escribo no está habitada por gente sin voz. Crecí escuchando en mi comunidad un lenguaje que a veces era maravilloso, y siempre eficiente. Nunca escuché los gruñidos y los bramidos que se supone que los salvajes usan como lenguaje. Así que escribí lo que escuchaba. Al ir creciendo, me di cuenta de que tenía que explicar a los salvajes que me encontraba en las novelas europeas sobre África, de autores como Ryder Haggard y Joseph Conrad. ¿Eran esos personajes extraños (feos, apenas reconocibles como seres humanos) representativos de la gente de mi aldea, de la gente que yo conocía? La respuesta tenía que ser no.
Descubrí al escritor nigeriano Chinua Achebe cuando se le concedió el Premio de la Paz de la feria del libro de Francfort. Sus palabras, su labor por el acercamiento entre los pueblos me llegó al alma. Es cierto que la cultura depredadora de África, la occidental, jamás se ha planteado seriamente, no ha interiorizado, que los africanos son personas con cerebro, familia, sentimientos y cultura. Aceptar que cada una de los tres o cuatro millones de personas que van a morir de hambre en Etiopía este invierno tienen tanto derecho a ello como tú es el primer ladrillo en la construcción de un mundo mejor.
-Así que he ido a la biblioteca, he leído un libro del señor Achebe, y he descubierto por qué le han dado el premio de la paz y no el de literatura. -No querrías encima que fuera buen escritor, no se puede tener todo. -Ya... pero sigo sin conocer ningún buen escritor africano. -Ey, yo soy africana. -Pero tú no sabes escribir. Sólo eres... -Sí, ya. Una manzana.
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19:23
7.12.02
¿Sabes cuál es la mayor ciudad del mundo? No lo aciertas ni de coña. Situada en lo que técnicamente se denominaría el culo del mundo, Chongquing tiene 34 millones de habitantes. Remontando el Yangtse, a 2.400 kilómetros de su desembocadura, pues allí mismo, en el centro de China, no tiene pérdida.
(Y ahora es cuando te surge la duda: ¿es esto cierto? Bueno, me porto y te dejo este link)
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05:56
5.12.02
El transporte marítimo mueve cada año unas mil millones de toneladas de petróleo y derivados, repartidas entre los 7.030 petroleros que surcan las aguas de los cinco continentes con una edad media de 18 años. Quien tenga un poco de responsabilidad en el asunto sabe que cada cierto tiempo uno de estos petroleros se rompe. Y aproximadamente la mitad de los petroleros rotos se rompe cerca de alguna costa cuyos habitantes tengan voz para quejarse, como ha sucedido estos días. La marea negra del Prestige ha dado la vuelta al mundo en imágenes, pero el desastre de este tipo más importante de la historia sucedió en Irak hace trece años, en plena guerra. Y nadie se enteró.
En 1989, el Exxon Valdez embarrancó en las costas de Alaska, vertiendo unas 50.000 toneladas de crudo en una zona de díficil acceso y crucial valor ecológico. Fue la mayor marea negra que había sufrido EEUU, por lo que obtuvo una gran repercusión mundial. Por aquellos tiempos, las multinacionales petroleras como Exxon poseían las dos terceras partes de la flota petrolera mundial; tenían los medios para incrementar la carga y la calidad de sus transportes e incorporar los últimos avances en seguridad a sus barcos. Pero el Valdez se rompió y la multa impuesta a Exxon por Estados Unidos, más de 6.200 millones de dólares, provocó que las petroleras se replantearan su política de integración vertical. Hoy en día, el 70% de los buques petroleros son la única propiedad de pequeñas empresas que forman una maraña legal que se blinda ante los accidentes. En el caso del Prestige, está claro: bandera bahameña, dueño griego, armador ruso (¿o al revés? Da igual). Las responsabilidades civiles deben ser recurridas ante tribunales de cuatro o cinco países en tres continentes, mientras los responsables cierran sus respectivas empresas, escapan y montan otras.
La industria petrolera mundial admite que hay accidentes. Y admite que cada 15 meses, más o menos, se produce uno. Y por ello existe el Fondo Internacional de Compensación por la Contaminación Petrolera, con cuyo presidente se reunió Mariano Rajoy el pasado lunes. La mera existencia de una mutua como ésta es un freno a la seguridad marítima: cada barco paga una cuota anual y se despreocupa de un posible vertido.
Quería contrastar esta visión empresarial del problema con la visión social que todos podemos comprobar en los medios de comunicación: 20.000 familias sin trabajo, miles de voluntarios arrancando fuel con sus manos, la totalidad de las costas de La Coruña y Pontevedra devastadas, la casi totalidad de la producción marisquera desaparecida, el resto despreciado por los mercados, la catástrofe ecológica. Noto que existe una cierta descoordinación entre la visión global del capitalismo y las consecuencias reales de sus actos: el Prestige con su carga valía 190 millones de euros, pero la suma de las indemnizaciones, el valor de la actividad productiva perdida, la labor no remunerada de marineros y voluntarios, alcanzan sumas mucho más altas, por supuesto. Las manos de los voluntarios, el conjunto de los españoles a través de su Estado y el ya mencionado Fondo Internacional han efectuado una transacción involuntaria: pagarán por 20.000 toneladas de fuel inútil mezclado con arena y agua, cinco veces más caro de lo que les costaría comprarlo en buen estado.
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19:54
4.12.02
Qué curioso. Desde que dije que esto no era un diario, sólo escribo sobre las chorradas que me pasan.
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07:39
2.12.02
-Una palmera de chocolate, por favor. -¿Para comer? -Obviamente. -¿O para llevar? -También. ¿Por qué me mira así? No. De chocolate. -Toma. -De chocolate. -Ah. Unos pastelitos de pinta chunga con un cartelito que pone Picadillo, 0'35 E. -Toma. -Gracias, ¿cuánto es? -Setenta y cinco céntimos. -Toma, ¿esto de aquí qué es? -Picadillo. -Sí, eso lo he leído. Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. Seis. Siete. Ocho. No me lo puedo creer. -¿Y en qué consiste? -¿Qué? -¿En qué consiste el picadillo éste? -Es un pudin con las sobras de los pasteles del día anterior. -Bien.
A veces tengo la impresión de que no estoy sintonizado en la misma frecuencia que este pueblo.
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05:58
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