12/11/2002 08:03:18 PM|||paaq|||Me encantan estas partes de las películas, hacia el final, en las que los personajes se despejan de tics, de pudores y tensiones, para comentar con una sonrisa las estúpidas decisiones que han tomado, a menudo delante de una cerveza o un café; una especie de "bueno, aquí estamos después de todo", una súbita humanización de personajes que demuestran tener memoria o nostalgia. Algo así como... un epílogo. En Hollywood se conocen como escenas de Oscar, porque suelen ser la única oportunidad que tienen los actores para justificar sus fabulosos ingresos.
Acabo de leer que cada uno de los 15 guionistas de Los Ángeles de Charlie ha cobrado medio millón de dólares por su trabajo.|||85850651|||