11/10/2002 04:31:42 AM|||paaq|||Bueno, por fin ocurrió. Acabo de ver En construcción. Claro, podría escribir mil cosas, que si la posesión visual del espacio arquitectónico, que si el guión entrelazado, que si lo bonita que es Barcelona. Pero voy a resaltar otra cualidad de la película: los personajes y su evolución. Una queja que tengo del cine actual es que carece de buenos personajes ¿Cuántos buenos papeles puede haber por película? ¿Uno, tal vez dos? Por supuesto, descartemos a los dos protagonistas de cualquier superproducción, obvia decir que serán guapos, simpáticos y grises. En las películas de Disney, por lo menos, reservan un papel al ayudante del bueno para que se vaya de gracioso. Pero En construcción nos sorprende con seis, siete personajes armados y complejos, atractivos. Después de esto, si algún día me quiero dedicar a escribir cine, no se me olvidará que la mayor falta que comenten los guionistas de la industria actual es la de la imaginación; imagínate si a un guionista se le ocurre meter un moro comunista.
Bueeeno, no me voy a cama sin destacar otra perla: la actitud fascista de los protagonistas finales, los clientes wasp que pronuncian frases del estilo de "hay gente que come en la cocina, pero yo no", "a ver si tiran todas esas casas y viene a vivir gente normal", "yo lo que quiero es que no cuelguen la ropa en el balcón", "¿y cómo hacen para cerrar por detrás para que no entre nadie?". Dedicado a aquellas personas que tienen miedo a salir a la calle.|||84299735|||