9/20/2002 04:01:03 AM|||paaq|||(...) La polémica está servida y comenzó cuando el Papa destacó el domingo pasado la importancia de exaltar la cruz como "signo de paz y esperanza". La ministra de Educación, Leticia Moratti, aprovechó las palabras de Juan Pablo II y anunció que llevará de nuevo el crucifijo a las aulas, y la Liga Norte, aliada del primer ministro, Silvio Berlusconi, hizo extensiva la propuesta a todos los lugares públicos, incluidos aeropuertos, estaciones, cárceles, tribunales de Justicia, hospitales, embajadas italianas en el extranjero o sedes electorales. La ley, que este jueves se comenzó a tramitar en el Parlamento, prevé sanciones de hasta seis meses de arresto y multas de entre 500 y 1.000 euros para quien la contravenga.

El primer firmante del controvertido texto, Federico Bricolo, vinculó su propuesta al reciente llamamiento del Papa, después de que el polémico ministro y líder de la Liga Norte, Umberto Bossi, se pasara los últimos días fustigando a la Iglesia católica por ayudar a los inmigrantes. "Se acabó la tolerancia con los intolerantes. Basta de estos musulmanes peligrosos e insolentes", dijo Bricolo. El símbolo de la cruz, subrayó el dirigente liguista, debe funcionar como "advertencia para aquellos que llegan como invitados y al día siguiente pretenden ser los amos".

Los sectores laicos y las otras grandes confesiones religiosas -judíos y musulmanes- ya han expresado sus primeras protestas. La Unión de musulmanes italianos ya ha puesto el grito en el cielo y su máximo responsable, Abdel Smith, ha hecho pública su intención de recurrir a la Justicia, incluido el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. A las protestas de la comunidad musulmana se ha unido la Unión de comunidades judías italianas y Los Verdes. Pero también hay disidentes con la polémica medida en las filas de la mayoría gubernamental, como Forza Italia, que considera un error una imposición de este tipo.


Venga, ¿quién la suelta más gorda?
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