8/7/2002 01:43:28 AM|||paaq|||-¿Tu padre?
-Desapareció.
Así, sin más. Desapareció. De repente ya no estaba. Ella tenía doce años y un día su padre no estaba en casa. Al día siguiente, tampoco. Con el tiempo se acostumbraron a la nueva vida, un poco más apretada -el sueldo de su madre no alcanzaba para lujos- y las fotos familiares enmarcadas sobre la mesita del salón, única muestra de que alguna vez había existido un padre, fueron dando paso a otras de graduación, de nuevos viajes, de los nietos. El padre ausente se convirtió en abuelo ausente sin que nadie se diera cuenta.
-No sé... es raro. Nunca habían discutido. Y la verdad es que no me acuerdo del día en que se fue.
-¿Qué os dijo tu madre?
-Que se había ido.
-¿Nada más?
-Sí... que acabáramos la cena de una vez.
-¿Te gustaría conocerle?
-¿A quién?
-A tu padre.
-Ah. Bueno, ya lo conozco... quiero decir, sé quién es... o quién era.
-¿Te gustaría verle?
-Creo que no.
-¿Qué crees que fue de él?
-¿Del pez?
-No, de tu padre.
-Creo que está muerto.
-¿Tienes alguna pista o algo...?
-No. Pero ha pasado mucho tiempo. Sería raro que... he pensado mucho en ello estos años. De pequeña cogí la costumbre de leer el periódico. Los sucesos. Cuando se encontraba un cadáver en algún sitio miraba las fotos... y no veía nada, claro.
-Podría haber empezado una nueva vida...
-¿Qué?
-Tu padre. Podría haber empezado una nueva... un nuevo trabajo, una nueva familia...
-Qué manía te ha entrado con mi padre.
-Bueno, la gente no desaparece así como así.
-Por eso.
-¿Por eso qué?
-La gente no desaparece así como así. Porque no puedes empezar una nueva vida... así como así. La policía tiene tu foto, el banco tiene tu dinero... hay personas buscándote, no te puedes casar porque ya estás casado... no puedes utilizar la tarjeta de crédito... De hecho, no puedes hacer nada que necesite una identificación. Tiene que estar muerto.
-O muy aburrido.
-Ja.
-Me dijiste que no querrías verle. A tu padre.
-Te he dicho que mi padre está muerto.|||79912521|||