8/10/2002 06:49:55 AM|||paaq|||José Ignacio del Castillo en libertaddigital.com:

No estamos en Nave Tierra con una despensa que no podemos aumentar y ya casi vacía. Más bien, somos como un niño que ha pasado su uña por el borde del Everest y al que un "ecologista coñazo" le increpa porque va acabar desgastando la montaña hasta que ésta desaparezca. El hombre no está en los confines del Universo, espalda contra espalda, con todos los recursos dominados y todo el conocimiento técnico para explotarlos ya descubierto. El hombre ya hoy en día (imagínense en el futuro) construye ecos. Si lo prefieren, los límites del crecimiento de la economía coinciden con los del Universo. América estaba más lejos para los hombres de la Edad de Piedra, que la Luna lo está para el hombre contemporáneo. Desde un punto de vista físico, toda la Naturaleza es materia y energía. Éstas se presentan en cantidades inagotables en la Tierra, el Sistema Solar, La Vía Láctea o el Universo. En eso consiste precisamente crear riqueza. En conseguir control sobre el entorno para hacerlo más habitable y confortable. No exagero pues si digo que la agenda de los ideólogos del "desarrollo sostenible" es impedir la creación de riqueza. Quieren impedirnos tomar el control de esa materia y de esa energía en estado "salvaje".

Resulta extraño encontrar neoliberales con un concepto global del Universo. Pero existen, y basan sus alegatos en la que John Kenneth Galbraith denominó economía del cowboy frente a la economía del astronauta. El cowboy vive en un mundo de espacios infinitos, de llanuras que se extienden hasta el horizonte, llenas de búfalos y matorrales. El Mundo es Grande, así pues, qué puta manía de incordiar la de los ecologistas coñazo (me niego a entrecomillarlo). La economía del astronauta es, digamos, más europea. La Nave Tierra, un sistema vital, de características determinadas, frágil, donde cada acción puede suponer un peligro para nuestra propia supervivencia.

La economía del cowboy es toda una filosofía derivada del paisaje. Los americanos, dictadores de las reglas económicas mundiales, siguen siendo colonos europeos en un continente enorme e inabarcable. Sin embargo, al lado de Las Vegas están excavando un agujerito en el suelo para guardar las 70.000 toneladas de residuos nucleares que ha producido el país desde que hace sólo 50 años comenzó la producción masiva de elementos radiactivos, que seguirán siendo peligrosos durante 250.000 años. No hay planes a la vista para dejar de producir residuos nucleares, con lo que se supone que cada cincuenta años volverán a gastar otros 20.000 millones de dólares en un agujero. Cuando los primeros barriles dejen de ser peligrosos, ¿cuántos otros se habrán enterrado desde entonces? |||80056187|||