6/22/2002 06:01:29 AM|||paaq|||Esta noche quería explicar brevemente los motivos por los que quien haya leído el periódico se habrá sorprendido: no hubo huelga, nadie acudió, pero se perdieron miles de millones de euros para la economía española y se causó un daño grandísimo ¿Cómo puede ser ello? ¿Cómo puede una huelga inexistente causar tanto perjuicio? La respuesta me vino a la cabeza cuando anoche veía una peli de beisbol donde Charlie Sheen arrastraba su añeja fama (de Mark Walberg dicen que tiene dos expresiones: de frente y de lado; Charlie Sheen tiene una). Era la típica película en la que un equipo perdedor pero simpático se enfrenta a su destino y consigue ganar el campeonato. Los primeros tres cuartos de película el equipo perdía carrera tras carrera. De repente, surge la chispa -el protagonista se enamora, el entrenador tiene cáncer, los malos se quitan la careta- y a la semana siguiente ya están ganando partidos. Y en estas que se meten a disputar las semifinales, las finales y ganan y fin. Eh, un momento. Estos pavos habían perdido los treinta primeros partidos de la liga. Aunque ganen los dos que quedan antes de los playoffs sólo conseguirán el penúltimo puesto de la clasificación. Pero nada, al guionista le importa demasiado la final como para considerar que el equipo no ha ganado suficientes partidos como para disputarla.
Los héroes modernos, o por lo menos los judeocristianos, tienen una característica singular: sufren. Para los babilonios, Gilgamesh era el puto amo, derrotaba dioses, fundaba ciudades, inventaba cosas sin detenerse en una cualidad tan poco divina como el sufrimiento. Hércules era otro que tal, que si limpiar establos, que si recoger manzanas, que si matar leones. Pero los héroes de nuestra civilización sufren, y les compadecemos por su sufrimiento, contribuye a acercarlos a nosotros. Superman las pasa putas ante un piedro verde, Spiderman es más torpe que Cogollo. En cualquier película americana -y más si el protagonista es Charlie Sheen- los buenos sufren, y este sufrimiento nos hace odiar a los malos porque les hacen sufrir. Pero ganan, ¿eh? El sufrimiento es una anécdota, un punto para el marketing (para películas que han tratado el tema de manera diferente y mucho más interesante, ver La Leyenda del Indomable y El Club de la Lucha).
Ya me he ido por las ramas, no tengo remedio de Dios. Lo que quiero decir es que si hoy en día quieres que la gente se identifique contigo, diles dos cosas: "me han intentado hacer daño" (oh) "pero he vencido" (ah). Primero llamas su atención y se compadecen de ti, luego se identifican porque eres el winner. Traduciendo: habeis causado un gran daño a España (oh) pero nadie ha hecho huelga (ah). Bueno, ésa es la teoría, porque en realidad lo han hecho al revés, anunciando la no huelga primero y el grave daño para el país después. Claro, para quien piense un poco, no tiene sentido, como tampoco tiene sentido la horrible-fulgurante trayectoria del equipo de Charlie Sheen (que, por cierto, eran los Cleveland Indians). Pero la inteligencia no da votos, la gente tiene votos, la gente no quiere inteligencia, la gente quiere Operación Triunfo, la inteligencia se va a dormir un par de horas antes del partido, buenas noches.|||78052615|||