6/24/2002 01:55:47 AM|||paaq|||En 1917 Marcel Duchamp fue licenciado del ejército francés, con el que había combatido en la Guerra Mundial, y se estableció en Nueva York, formando con otros artistas europeos la Society of Independent Artists. Una de las primeras actividades de esta sociedad fue una exposición abierta a quien tuviera 6 dólares para exponer su obra. Duchamp compró en una tienda de fontanería un urinario, lo firmó como R. Mutt (un seudónimo que sintetizaba el nombre de la tienda y el del cómic Mutt and Jeff), y lo mandó por mensajería a la exposición, posándolo sobre un pedestal de manera que el cacharro rotaba noventa grados con respecto a su posición habitual. Lo tituló Fountain.
La Fuente provocó un tenso debate en el seno de la sociedad artística la misma noche de la inauguración de la exposición, el 10 de abril de 1917. Las discusiones concluyeron en la inmediata retirada de la obra por inmoral, aunque en realidad la retiraron por rara. Ni siquiera la vanguardista Society of Independent Artists estaba preparada para la revolución artística que representaba aquel objeto cerámico. Duchamp abrió el largo camino de la búsqueda de la definición del arte que dura hasta nuestros días ¿Es arte un urinario por estar en un museo? ¿No? ¿Por qué una escultura sí? ¿Depende el arte de la función, de la intención, de la tradición? ¿Basta con la intención para crear arte? ¿Basta con la tradición? ¿Es necesaria la afuncionalidad?
Las andanzas de la Fuente se prolongaron a lo largo del siglo xx. Días después de ser retirada, Marcel Duchamp escribió una carta al director del New York Times haciéndose pasar por crítico en la que consideraba que, dejando aparte su valor artístico, la Fuente no era una obra inmoral, pues en realidad era un trabajo de fontanería. A continuación dimitió de la presidencia de la Society, llevó el trabajo de fontanería a la galería 291 y le pidió a Alfred Stieglitz que le sacara una foto. Esa foto es hoy el único documento gráfico que nos queda de la Fuente; ésta se perdió en alguna mudanza en los siguientes 40 años. En 1964, Marcel Duchamp hizo series numeradas de copias de sus ready mades más famosos (además de la Fuente estaban la Plancha con Clavos o la Rueda sobre Taburete). Estas copias se distribuyeron por los principales museos de arte moderno de todo el mundo. En 1993, en el Musee d'Art Contemporain de Nimes, un hombre llamado Pierre Pinoncelli meó en la reproducción de la Fuente y la golpeó con un martillo. Fue inmediatamente detenido, y en su declaración ante el juez reclamó la paternidad de una nueva obra: Reproducción de la Fuente de Marcel Duchamp Orinada y Golpeada por Pierre Pinoncelli. Fue condenado a pagar 300.000 francos.|||78110322|||