5/18/2002 03:38:23 PM|||paaq|||La alergia se describió por primera vez a principios del siglo XX, y sus mecanismos en 1921. Ayer oí por la radio una curiosa teoría: si la alergia es una hiperreacción a aspectos del ambiente para los que nuestros genes no están predispuestos, la alergia sería de hecho nuestro estado natural. Miles de generaciones desde nuestros viejos etíopes han conseguido que no seamos alérgicos al pollo, ni al cerdo, ni al agua del mar, ni al aire húmedo, ni a todas aquellas cosas que más o menos podemos considerar naturales. Sin embargo, ésta es otra de las muchas balanzas que se han desequilibrado con la llegada de la contaminación (qué gran invento). La alergia se descubrió en plena segunda revolución industrial, y no ha hecho más que crecer hasta hoy. Y lo que te rondaré, morena. Se considera que la incidencia mundial del asma, por ejemplo, se ha duplicado en los últimos treinta años, hasta situar al 6% de la población adulta y al 10% de la población infantil en un trance que, recordémoslo, ¡ni siquiera existía hace doscientos años!
Ahora bien: ¿es esto malo? Considerándolo desde parámetros economicistas, no necesariamente. La alergia crea necesidades antes desconocidas: inhaladores, pastillas, pomadas, servicios médicos. Los afectados recurrirán a estos productos para recuperar una situación vital normal, pagando a las empresas farmacéuticas por ello. Esto quiere decir que para estar en condiciones normales una persona con alergia debe gastar dinero y una sin alergia no. Por lo tanto, la alergia contribuye a la creación de riqueza. Como la guerra, o Operación Triunfo. Viva la Creación de Riqueza.|||76693090|||